Obra francesa rococó del siglo XVIII donada al Museo San Telmo en 1904 por André Deroulede y que ha permanecido en el Palacio Insausti de Azkoitia desde 1945 hasta el año 2001.
La capa pictórica presentaba lagunas y retoques antiguos y sobre ella existía una gruesa capa de barnices oxidados y una densa capa de polución. Por ello, se realizó una limpieza mecánica y luego una química que permitiera recuperar el cromatismo de la obra y eliminar los retoques alterados de anteriores restauraciones.
Luego se estucaron las lagunas, se barnizó y se realizó una reintegración con una técnica que garantiza la total reversibilidad del proceso.